Vieiras de Vigo

vieirasalalabarino.jpgEntre las dos conchas
metes el cuchillo;
levantas la tapa,
extraes el bicho;
sobre limpia mesa
lo picas muchísimo
y cuando has logrado
que esté picadito,
le añades cebolla,
un ajo bien limpio,
perejil, pimienta
y medio clavito.

Con el pan rallado
haces amasijo
y todo revuelto
y bien reunido,
lo empapas al punto
en aceite frito.

Rellenas las conchas
con todo lo dicho;
las llevas al horno
y esperas tranquilo,
o bien las aplicas
“rescoldo sencillo”
que dijo el poeta
de los más eximios.

Ahí tienes, lectora,
el sistema fijo
de guisar las ricas
vieiras de Vigo.
Después te las comes
y gozas muchísimo,
o bien te hacen daño,
lo cual no es un mito,
y entoces te asustas
de haberlas comido.

(Luis Taboada)