El primer criadero de mejillones

imgmejillon02.jpgMejillones
Estos mariscos tienen carta de nobleza. Los romanos se volvían locos por ellos y Luis XVIII los adoraba.
He aquí cómo Curnonsky nos cuenta el comienzo del cultivo de los mejillones en Francia.
“En 1235, una barca cargada de corderos naugfragó en la bahía de Aiguillon, a pocos kilómetros de Esconde. De los tres miembros de la tripulación, sólo se salvó el patrón, un irlandés llamado Walton, que, arruinado, se instaló en el país.
El buen Walton decidió, para poder vivir, dedicarse a la caza. Como hubiera observado que ciertos pájaros volaban muy bajo por la noche, plantó unas estacas en el limo formando una enorme trampa. Al cabo de poco tiempo Walton se dio cuenta de que se habían adherido en las estacas multitud de pequeños mejillones.
También observó que los mejillones crecían más de prisa sobre estos palos que en bancos naturales. Y de esta manera se fundó el primer criadero en el año 1246.

(Savarin- Tu cocina-Daimon)
H. Pérez