Alfonso XIII y los nuevos ricos

alfonso-xiii.jpgEstoy leyendo un libro que se desarrolla en Rusia y, en un fragmento del mismo, un oficial de la embajada de EE.UU le señala a su compañera de aventura un pequeño montículo en el que un complejísimo y ultramoderno puesto de radar. Por el precio de ese puesto, la mitad de los campesinos de esa región podrían ser instalados en granjas decentes, con sanitarios en el interior de las casas y calefacción central, le dijo.

Esto no pasa solamente en Rusia. En todos los países del mundo sucede lo mismo. Quiero relacionar ese episodio con los gastos que se van a generar en los países capitalistas en estas próximas fiestas, gastos que dejarán algunos bolsillos vacíos, sin necesidad la mayoría de las veces, podemos comer de película sin saltarse el presupuesto, y otro capítulo aparte son los regalos, se puede cambiar el chip, y os lo digo por experiencia, un pequeño detalle nos puede hacer muy felices pues lo que importa es que alguien se acuerde de ti. Pero ¡claro! Están las clases altas que consumen los artículos de lujo, champán francés, caviar del Volga y joyas de Cartier, a éstos no les duele el bolsillo, con el presupuesto de unas cuantas joyas , habría tratamientos gratis para la mayoría de los enfermos de SIDA en Africa.

Ángeles

corona-cartier.jpgEn 1919 Louis Cartier coincidió con Alfonso XIII en el hotel donostiarra María Cristina. El joyero francés ofreció al Monarca un zafiro de 478 quilates, valorado en 1.275.000 francos de la época. Alfonso XIII, que en un principio se había mostrado entusiasmado ante la belleza de la piedra, rechazó la posibilidad de comprarlo al conocer su precio. “Únicamente los nuevos ricos pueden permitirse un lujo como éste. Nosotros los reyes, somos los nuevos pobres”, dijo.

Hª y Vida.