A las familias y a todo el pueblo de Perú.

Quizás vuestros ojos no lean estas lineas de pésame. Quedarán en el aire flotando y que él se encargue de llevarlas a su destino, que debería ser para todos vosotros, y para toda la humanidad.
1peru.jpgVeo con gran dolor vuetras calles que se cierran de escombros. Las paredes que con vuestras manos hicisteis, se parten y caen; no queda nada.
Vuestros ojos no miran ni al poniente ni al saliente, no van a ninguna parte, porque todo se os oculta en esa mirada caída. Os faltan las fuerzas y pedís nuestro calor, primero a mí y a toda la humanidad.
Desearía estar a vuestro lado, compartir esa prueba de tanto dolor.
En ese temblor de vuestras manos, quisiera ayudaros a sostenerlas. Es una escuela que si aprendió toda la humanidad. En situación semejante y en medio de esa maldición; quedan las vidas desnudas, porque muchos de los vuestros ya no están.
Desde aquí, (desde mis calles) un río de esperanza, esperando que pase esa noche de tantas lágrimas.
Seguiré atento en el recuerdo, hasta que la noche y el drama en lo posible se calme.
Un recuerdo para los que no pudieron escapar de esa alterada y (arrepentida) naturaleza.
No os digo Adiós, sería alejarme del dolor que os invade. Como un miembro de esa familia humana y por afinidad de la misma lengua y raza, os mando desde esta lejanía; Vigo, España, mi oración.

E.A.A.