El color del cristal

No desaprovechemos nuestra vida.

cristal.jpgEs cierto, la vida se nos puede presentar con una amplia gama de desdichas. Éstas abarcan desde los más pequeños –pero amargos- detalles, hasta las más increíbles desgracias. Sin embargo, en igualdad de condiciones está demostrado que no todas las personas sufren igual, ni adoptan actitudes idénticas. Hay gente que se empeña en ver la vida como un valle de lágrimas, un suplicio constante, un hoyo sin posibilidad de escape. Hay gente que da por hecho que la vida es así. Lo único cierto es que vida sólo hay una, y formas de verla, tantas como corazones laten en el planeta. Eso sí, nadie ha de decirnos cómo es la vida, pues la vida es como nosotros decidimos que sea. Cualquier adversidad, al final, sólo tiene el tamaño que nosotros escogemos. Y por lo mismo, cualquier alegría sencilla o simple, tiene tanta inmensidad como la que nosotros le otorgamos. La felicidad no es más que una palabra. Lo importante es cómo nos sentimos en cada momento, y también cómo queremos sentirnos. Porque a veces no es cuestión de profundas reflexiones, ni de la persecución de grandes conceptos abstractos que escapan a nuestro entendimiento cotidiano. A veces, simplemente, basta con un simple “clic” en nuestra cabeza. Algo simple, algo como querer sonreír. O como cambiar el color del cristal con que se mira.

Germán.