Cantares de ciego

Espeluznante suceso de la Rabadeira.

ciego.jpgContinuo una semana más mi relato de este triste suceso de celos y muerte:

“El caso es que la Maria

tan ciega y chiflada estaba

paco.jpgpor Paco, que le creía

las trolas que él le argallaba.

Maria, que vou ó Banco

e volvo xa nun momento.

Ou que teño que ir ó

estanco,

ou vou ata ó aiuntamiento,

e veño rápidamente.

pescaderas1.jpgEmporiso a mala xente,

que haina abondo por

doquier,

ia a contarlle a Maria

que o seu paco lle era infiel.

Mais as veciñas arreo

lle quentaban a cahola:

“Paco no se corta un pelo,

y siempre te deja sola”.

botero.jpgHasta don Marcelo,

el cura, cliente de la barbería

le dijo con amargura,

“abre los ojos Maria,

lo de Paco no es galbana,

y si todas las mañanas

mujer-1.jpgse marcha a la mesma hora

y te deja aqui tan sola

 ello tiene una respuesta:

Paco se va a echar la siesta

tumbándose a la Bartola”.

Y aquí cortamos la historia, que acaba con final bien trágico. Paco con la pililla cortada, y la pobre Maria entre rejas, desde donde le cantaba a la famosa Bartola:

“Tu fodida y yo en la cárcel.

Mira tú que papeleta

Tu no tienes quien te meta

y yo no tengo quien me

saque”.

AG