PATENTES QUE HICIERON HISTORIA

fregona2.jpg“UN DIA, EN 1956, estando en una cervecería, un compañero me dijo: “Deberías dejar de pensar en fabricar elementos de mantenimiento para la aviación e inventar algo para que las mujeres -señalando a una que limpiaba de rodillas un rincón del bar- frieguen de pie”. “Eso está hecho”, le contesté muy convencido y ya no pude quitarme la idea de la cabeza. Entonces, me vino a la mente aquella idea visual con la que había tenido contacto durante mi incursión (1954-55) en América: los hombres fregando con unos cepillos de palo largo el aceite de los hangares de la base donde hice un curso de mantenimiento para los primeros aviones caza de reacción, F-86, que el Ejército del Aire trajo a España.”

jalon(fregona)1.jpgAsí cuenta Manuel Jalón, ingeniero aeronáutico, 75 años, cómo se le ocurrió aplicar sus conocimientos para facilitar un trabajo hasta entonces ingrato. El uso doméstico de la fregona dignificó un trabajo que, por humilde, ni las amas de casa de clase media hacían delante de sus maridos:
El uso doméstico de la fregona dignificó un trabajo que, por humilde, ni las amas de casa de clase media hacían delante de sus maridos: arrodillarse a fregar.
Importantísima fue también la labor del primer vendedor de fregonas, Enrique Falcón Morellón. Un hombre que llevaba siempre en el coche la fregona y que tenía por costumbre, cuando ofrecía por primera vez el producto, entrar en el comercio y comenzar a fregar. Por su experiencia sabía que observando una fregona nadie reconocía cuál podría ser su uso y que cuando se les explicaba que era para fregar el suelo de pie, tampoco se prestaba mayor atención ya que, entonces, la idea era que el suelo se fregaba de rodillas. “Los primeros artículos los bautizamos como `aparatos lavasuelos’ hasta que Enrique Falcón decidió escribir en las notas del primer pedido (julio de 1957) la palabra `fregonas‘. Yo me llevé un gran disgusto porque consideraba más digna la palabra lavasuelos que la de fregona, porque así se llamaba peyorativamente a las mujeres empleadas en la cocina y la limpieza. Pero el pueblo dio la razón a Falcón e incluso la Real Academia Española admitió la acepción para los útiles de fregar el suelo de pie”.

H. Pérez