Compartir la solidaridad

Madre y niñoCon el beneplácito de nuestra Directora, el día 5 de Mayo está previsto en este Centro hacer un “Mercadillo” con los objetos donados por cada persona o grupo. El dinero que se obtenga será destinado a la Fundación Lusekelo Alegría, a la cual gran parte de los usuarios y lectores de la Revista del centro ya conocen. Desde mi punto de vista, lo más importane es saber, que detrás de este nombre están las personas entregadas a una noble causa y que lo hacen con la espontaneidad de su entrega personal.

Estas ayudas van destinadas a unas familias que viven en la mayor pobreza en el territorio Africano, concretamente en el poblado llamado -Kasempa- (Zambia).
Paso a exponer un ejemplo de solidaridad.
“En un país con nombre” sucede esto. Es una familia pobre con varios miembros pequeños. De acuerdo con el padre, deciden encontrar solución a su problema empleando para ello malas mañas. Este cabeza de familia fue encarcelado. Para esta larga familia, significa el hambre. La madre es analfabeta, los hijos no van al colegio. El país tiene crisis laboral y con ello ningún organismo les ayuda.

zambia1.jpg A alguien desde muy lejos le llega esta noticia. Enseguida proponen a la madre una cuota de ayuda. Ella pensaba en principio que dicha ayuda iba a consistir en llevarlos de su casa… lejos. Cuando le aclararon  que la familia no tenia que moverse de su entorno, rodaron lagrimas pero de alegría.

El padre, antes de su enfermedad y muerte, conecta con estas personas solidarias. Les escribe una carta de agradecimiento, donde explica que a través de ese ejemplo de gratitud por las ayudas prestadas se ha reconciliado con la sociedad.

Quizás la oportunidad real entre personas para conocerlas no llegue, pero sí podemos hacer esos puentes de solidaridad capaces de ensanchar el alma que invita a seguir con dignidad las necesidades de esa humanidad haciendo la sintonía planetaria.

E.A.A.