La Historia De Unos Pájaros

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   Siete  pájaros  eran padre  madre y cinco más.

   En el medio del monte, en una finca llamada la- Abundancia-estos padres su nido casi redondo entre paredes hicieron. Allí encubaron sus cinco puestas. Era como en una jaula abierta, sin rejillas, para así dar de comer mejor a sus futuros polluelos.
 
   En la tierra de esa finca y entre las hierbas buenas y las malas, esta naturaleza muchos microorganismos fusionaba; de esta manera al igual que una madre a todos alimentaba. Era un hábitat muy agradecido como a modo de gusanera.

   Me fije en un detalle, y es que todos juntos no andaban pero caminar si que lo hacían. Entre tanto los cinco pajaritos, nostálgicos, alegres y risueños vivían ese tiempo en su casita muy amañada con palitos, hiervas y hojarascas secas.      

   El nido seguía ahí siendo casi redondo.

   No les puse ningún nombre, porque tampoco lo se, si llegue a entender su forma de pajaros-parejas1.jpgcomunicarse. Era un chacarrear como lo hacen otros animales, pero con otra musica; y que yo tambien aprendí. Es un lenguaje con pocas palabras, menos letras y un abecedario pequeño y muy particular. Este comunicarse lo repetían cada vez que llegaban con el alimento. El rito, lo empezaban a sentir las crías, cuando los padres  se acercaban a unos veinte metros de ellos. Me alegraba verles abrir el pico.

   La jornada de trabajo, y como cierre del comedor para el alimento, terminaba ya de noche. Eran días de verano. A partir de ese momento los mayores vigilantes se ponían a descansar en unas ramas cerquita del nido-casi redondo-.

   Como he dicho, el alimento era abundante. Así la prole iba creciendo, y poco a poco llego el día que con sus alas de finas plumas, bien cultivadas, con ellas volar quisieron. Fue la primera vez

   Me duele mezclar la segunda parte de esta historia que por negativa y penosa no quería seguir contando.
La culpa la tiene el aguilucho que por arriba aletea en horizontal con la vista fija, siempre amenazante demostrando su superioridad. Y el gato de poca y mala raleza por abajo entre otras alimañas husmeando están.

   Me despido con esta naturaleza que de todos madre es.

            CENTRO SOCIAL DE COIA.    e.a.a.