CUENTOS DEL ABUELO.

¡ POBRE  PAJARILLO ¡

Fuimos cuatro los testigos de la tragedia: mi esposa, mis hijos y yo.
Un pobre gorrioncillo, sale de al lado de sus padres cuando empezaba a hacer sus primeras piruetas por el aire. Ávido de aventuras, volaba de un lado a otro presumiendo de habilidad volatil.
Cuando todo lo veía de color de rosa y en sus vuelos piaba lleno de alborozo al divisar las flores silvestres, invitàndole a gozar de sus múltiples colores y perfumes, cuando se creía el rey de los aires y hacía cabriolas aprendidas de sus padres en persecución de insectos, el pobre gorrioncillo, tuvo un error imperdonable. Quiso conocer la ciudad,  sus grandes construciones, sus movimientos callejeros con la presencia de seres humanos y vehículos en un ir y venir sin cesar. Quiso conocer a unos monstruos con ruedas, de chapas duras y brillantes, monstruos con ojos apagados y mortecinos de día y flameantes de noche, monstuos, que en su corta existencia conocería por primera y  última vez, y este, fue su error que le costó la vida en muy corto espacio de tiempo, al pretender entrar en su interior.
gorrion.jpgQuiso entrar por la ventana de aquel artilugio, llamado automovil, cuando volaba en dirección opuesta y, el golpe, fue de tal envergadura, que cayó muerto a los pies del conductor, en breves segundos.
No sufrio, pasó de la vida a la muerte como un relámpago, pero en mi mente aún perdura el recuerdo y creo que también en el de los demás testigos, al ver, como un pobre pajarillo lleno de vida y alegría, terminaba sus días dentro de una papelera callejera, donde con cuidado lo coloqué para evitar que, después de muerto, fuese devorado por el primer gato que pasase por su lado.
Descanse en paz  el pobre gorrioncillo y disfrute tranquilo en el Cielo de las aves, que tal vez Dios reserva para estos seres provistos de alas y que saben, mejor que los seres humanos, donde se encuentra el Paraiso por haber estado más cerca, en su volar , que nosotros.  Vigo 25/7/1989 Abuelo de B.S.

H.Pérez